6 oportunidades de inversión que ofrece el desarrollo sostenible

Aproximadamente la mitad de la economía mundial depende de la naturaleza, según datos del Foro Económico Mundial. Un hecho elemental en el sector de la alimentación y la agricultura, influyente para el turismo y también esencial en el sector de la industria farmacéutica. Pero la naturaleza está gravemente amenazada por la pérdida de la biodiversidad y por el cambio climático. Para revertir la situación, “la innovación se está extendiendo por distintas áreas de la agricultura” cuenta Norbert Rücker, Head Economics and Next Generation Research de Julius Baer. “Esta es una de las primeras líneas en biodiversidad de los mercados de capital de crecimiento privado, ya que algunos países tienen su capital natural amenazado”.
Precisamente, viendo la innovación en distintos sectores de la economía sostenible, los inversores están interesándose cada vez más por esta cuestión “pero necesitan asesores buenos e innovadores para comprender plenamente sus necesidades”, afirma Monique Baer, miembro de cuarta generación de la familia Baer, que cree que la industria financiera debe abrazar la inversión sostenible. Analizamos las áreas más prometedoras.

1. Energías renovables

Reducir los gases de efecto invernadero es una de las medidas más urgentes a tomar y conseguirlo pasa por el uso de energías renovables. La energía eólica marina, por ejemplo, puede proporcionar hasta el 80 por ciento de las necesidades energéticas para el 2050, según la ONU. “Los inversores pueden financiar la acción climática, con las energías renovables como una vía conocida y rentable”, explica Inger Andersen, subsecretaria General de las Naciones Unidas y Directora Ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. La oportunidad en este caso es doble porque, además, son una de las fuentes de energía de más rápido crecimiento.

2. Agricultura sostenible

Los pronósticos muestran que “la producción agrícola, tal y como se ha hecho hasta ahora, no será capaz de alimentar de manera saludable a la población mundial para 2050”, según los implacables datos de John Willis, director de investigación, Planet Tracker. Ante este panorama, es esencial promocionar la agricultura productiva y regenerativa que permite mejorar los rendimientos mientras protege la biodiversidad. 

3. Ciudades sostenibles

En la actualidad, más de la mitad de la población mundial vive en ciudades, una situación que se intensificará hasta llegar a los dos tercios de los habitantes del mundo a mediados de este siglo. Por ello, mejorar su futura sostenibilidad es una oportunidad clara de inversión. El aprovechamiento del agua es uno de los campos destacados porque algunas ciudades en zonas con estrés hídrico están sufriendo enormes niveles de fugas en su suministro de agua dulce. “Lugares como Río de Janeiro, Ciudad de México y Manila tienen tasas de fuga del 40 al 70 por ciento, principalmente debido a la mala infraestructura y el robo” explica Carsten Menke CFA, Head of Next Generation Research en Julius Baer. El uso de la tecnología para crear ciudades inteligentes permite, además, abordar estos problemas.

4. Economía azul

Crear áreas protegidas en el ecosistema supone también una oportunidad. Kristin Rechberger, fundadora y CEO de Dynamic Planet, defiende que se tiene que proteger como mínimo el 30% de los océanos y potenciar así la economía azul. Hay tres áreas principales de inversión para construir una economía oceánica sostenible, de acuerdo con Rechberger. La primera de las áreas es la de la energía, ya que los vientos de las costas hacen que sean emplazamientos adecuados para aerogeneradores. Rechberger también destaca el ecoturismo, pues “cada dólar invertido en áreas marinas protegidas produce un rendimiento de al menos cinco dólares”. Finalmente, la tercera área de oportunidad es la propia conservación porque “en un momento en que actividades como la de la pesca se contraen, aparece la posibilidad de recibir pagos para almacenar los gases de efecto invernadero en los grandes sumideros de carbono que son los océanos”.

5. Reaprovechamiento de residuos orgánicos

Los residuos orgánicos son una oportunidad de negocio porque tienen un valor añadido muy importante: nunca se agotan. Así de claro lo vio David Auerbach, cofundador de Sanergy, que además intuyó que su aprovechamiento incidía en la agricultura, otro de los ámbitos clave en la economía sostenible. “En los países en desarrollo tienden a importar fertilizantes químicos como solución a corto plazo, pero a largo plazo esto es un desastre; agotan los nutrientes del suelo, reducen la fertilidad del suelo y, finalmente, se pierde el suelo por completo”, por lo que “la forma de resolver problemas como este es crear mejores productos aprovechando los residuos orgánicos”, concreta Auerbach.

6. Reciclaje de plástico

El reciclaje del plástico permite darle un valor a la basura, la inyecta en la economía y crea un producto de economía circular al 100% Reciclar, reaprovechar y regenerar son las claves de la economía que hará subsistir la Tierra, pero el futuro también pasa por la determinación de los inversores de apostar por los negocios sostenibles. Y es que, a día de hoy, el 87% de los inversores jóvenes creen que el éxito empresarial debe medirse por algo más que el rendimiento financiero y quieren un planeta viable. 
[Esta noticia fue publicada originalmente en La Vanguardia. Lee el original aquí


Source: 2